Textileria Ayacuchana
Ya en el siglo XVII, Ayacucho poseía una importante industria textil, era sede del arzobispado y contaba con universidad, lo que la convirtió en una de las ciudades más importantes del virreinato. Actualmente Ayacucho, tierra de paz y esperanza, sique sorprendiendo al viajero por su sabor colonial. Ayacucho es llamada la Capital Peruana de la Artesanía.
La textilería actual es heredera de una larga tradición prehispánica desarrollada a los largo de todo el país, entre los que destacan los mantos Paracas y los tejidos Inca y Wari ayacuchano. Los textiles más antiguos, encontrados en Huaca Prieta – Chicama, datan de hace unos 4,000 años. Los materiales –que se siguen utilizando en la actualidad- son preferentemente el algodón marrón y el blanco, las fibras de vicuña, alpaca y llama. Otros materiales utilizados eventualmente pueden ser los cabellos humanos y los pelos de murciélago, y, más frecuentemente, los hilos de oro y plata. Además, todavía se mantiene el uso de algunos tintes naturales que se combinan con la anilina y otros tintes industriales, y el telar vertical y el telar a pedales continúan siendo las herramientas con que se tejen la mayoría de mantas y telas.
Los departamentos donde el tejido tiene mayor vigencia son Ayacucho, Puno, Cusco, Junín, Apurímac y Lima. En cuanto a la decoración cusqueña es frecuente encontrar elementos como la tika, que representa a la flor de papa, y el sojta, un diseño geométrico que simboliza el ciclo del sembrío. Existe aquí, una rica variedad de chullos (gorros con orejeras) de mostacillas, bolsas coqueras de lana, mantas con motivos geométricos, fajas y chumpis tejidos por metros, como los que se venden en el mercado de Sicuani, o el mercado dominical de Pisac. Otro centro de producción textil es Ayacucho, región en la que en décadas recientes se ha popularizado la elaboración de tapices de trama y de urdimbre con motivos abstractos.
La artesanía ayacuchana, una de las más ricas del Perú, es admirada en el ámbito mundial. Son famosos:
– sus retablos con escenas de vida popular (fabricados en alabastro con figurones de yeso),
– las cruces de madera con los símbolos de la Pasión de Cristo,
– los finos tejidos de lana de alpaca y vicuña,
– las esculturas de piedra de Huamanga
– y los trabajos de orfebrería en filigrana de plata.
Tradicionalmente Ayacucho es considerado la capital de la artesanía peruana. Es esta parte del Perú se encuentra tejedores, ceramistas, orfebres, grabadores, tallistas de calabazas y pintores famosas. La migración de muchos artesanos a Lima, la depauperación creciente y el terror en Ayacucho en los 15 años pasadas tuvieron un efecto que la producción artesanal mucho disminuyó. La organización Inti Raymi está trabajando en ese barrio y se concentra a promover la artesanía, por una mejor calidad y por formaciones de artesanos jóvenes.
En el barrio Santa Ana – más o menos 2 kilómetros del centro – se retuercen las callejuelas. Los muros de las casas en ese barrio son hechos de arte en piedra. Sobre todo hay la producción de mantas, alfombras, ponchos y suéters en lana de alpaca, llama o oveja.
Hay casas de taller que son agrupados con especialistas de artesanía diferentes. Al lado de un encuentro y una conversación se puede encontrar pedazos de artesanía excelentes.Los textiles son tejidos a mano,
se realizan en telares de pedal principalmente de alpaca y lana de oveja,
aunque también se pueden hacer con las fibras de algodón.
Los textiles son tejidos a mano, se realizan en telares de pedal principalmente de alpaca y lana de oveja, aunque también se pueden hacer con las fibras de algodón. El producto final es bordado a mano con motivos decorativos inspirados en la naturaleza, que representa las plantas flora locales, tales como el nogal (marrones), molle (verdes), chilca (amarillos), y la cochinilla (rojos). Además de los tonos apagados elegantes de tintes naturales.
Wari Urpi es la asociación que los agrupa y que también ha introducido tintes comerciales, debido a su amplia disponibilidad y paleta de colores diversos. Wari Urpi está dedicado a la preservación de su cultura nativa, la cual difiere de la de otras culturas pre-colombinas en el Perú. Aprovechando las notables habilidades de sus artesanos, Wari Urpi ha desarrollado una gama de productos hechos a mano, tales como fundas de almohada, caminos de mesa, tapices, bolsos, cinturones, cortinas y otro producto. Como resultado de su actividad, Macedomnio y Luzmila están ayudando a mejorar la calidad de vida de los artesanos en una región que presenta carencias y necesidades en un porcentaje considerable de su población, mientras que al mismo tiempo trabajar para mantener las antiguas tradiciones y conservar el medio ambiente
Textileria cusqueña
La Textilería más original y de mejor calidad está refugiada en el mundo rural, en provincias como la de Calca y Urubamba, o en otras más apartadas de la capital departamental. Utilizando como materia prima la lana de alpaca u oveja teñida siempre con tintes vegetales, las diestras tejedoras cusqueñas crean sofisticados diseños en base pallaes, ornamentos con gran variedad de motivos zoomorfos y antropomorfos. Los campesinos tejen coloridos trajes (ponchos, chompas, chullos, mantas, carteras, chalinas, billeteras, etc.) con técnica inca conocida como el away (tejido al estilo inca sobre cuatro palos).

textileria de cusco

